La Habana-. En la noche de este solemne jueves 15 de enero, el General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder al frente de la Revolución Cubana, acompañado por el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, encabezó la última Guardia de Honor a los 32 combatientes cubanos caídos en el cumplimiento del deber en la República Bolivariana de Venezuela.
En la sede del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Raúl rindió tributo a los héroes de la Patria, frente a cada una de las urnas donde descansan los restos de los valerosos hijos de Cuba.
Cubriendo cada urna está colocada la bandera de la estrella solitaria, junto a la foto de los combatientes que cayeron en duro y desigual combate, defendiendo la soberanía de la tierra de Bolívar y Chávez.

Durante la jornada de homenaje también hicieron Guardia de Honor, miembros del Buró Político, del Secretariado del Comité Central, otros dirigentes del Partido, el Estado, el Gobierno, las organizaciones políticas y de masas, así como jefes principales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior.
Allí estaban colocadas seis ofrendas florales, con rosas y otras flores blancas, en nombre de Raúl, de Díaz-Canel, de las FAR, el MININT, las familias y el pueblo de Cuba. El crespón negro, en señal de luto, estaba anudado en el asta de la bandera, en el mismo salón donde miles de capitalinos -en representación de un país- llegaron a rendir tributo a nuestros héroes.
La Guardia de Honor del General de Ejército Raúl Castro Ruz y el Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, fue la última del homenaje a los 32 combatientes caídos en la hermana Venezuela. Este jueves fue un día de profundo dolor para la Patria, pero también de orgullo para un pueblo entero, que otra vez llora a sus hijos y los recibe convertidos en héroes.

En la mañana de este jueves, en el Aeropuerto Internacional “José Martí”, en La Habana, acudieron a ofrecerles el primer tributo en la Patria, el General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder al frente de la Revolución Cubana; y el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.
En la Ceremonia militar de recibimiento de los restos de los combatientes que ofrendaron su vida en la República Bolivariana de Venezuela, los cargadores de la Unidad de Ceremonia del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Revolucionarias abordaron la aeronave de Cubana de Aviación.

El silencio era sobrecogedor en la explanada de la terminal aérea, donde estaban presentes los familiares de los 32 combatientes caídos en la agresión imperialista a la hermana Venezuela. Las urnas con los restos de los valerosos cubanos, cubiertas con la bandera de la estrella solitaria, descendieron en las manos de los soldados, mientras se escuchaban los acordes de la Banda de Música.
Se colocaron en los armones y los vehículos ocuparon sus puestos, frente a la formación de las tropas. Luego se escuchó el Himno Nacional que desde aquel 20 de octubre de 1868 nos llama al combate; y de manera simultánea sonaron tres descargas de fusilería.

El General de Cuerpo de Ejército Lázaro Alberto Álvarez Casas, Miembro del Buró Político y Ministro del Interior, pronunció un emotivo discurso que nació del honor, la gloria y el compromiso.
Subrayó que «la Patria se duele y se eleva. Nos reunimos para recibir en nuestro suelo a hermanos que cayeron lejos de su casa, pero no de su deber; y al acoger sus restos mortales, renovamos ante ellos el juramento de lealtad a la Patria y a la unidad de los pueblos de América».
«Afirmamos desde el primer instante, con la claridad que exige la historia: no los recibimos con resignación, lo hacemos con profundo orgullo y eterno compromiso, porque sabemos y el pueblo de Cuba lo ha aprendido en las pruebas más duras, que la muerte no derrota a quienes caen con el fusil en la mano defendiendo una causa justa», afirmó el General de Cuerpo de Ejército Lázaro Alberto Álvarez Casas.
Expresó que ellos «no regresan a nosotros como sombras, por el contrario, son una nueva luz que nos refuerza, enardece y compromete. Regresan cubiertos por la bandera, y esa bandera no representa una ausencia: consagra una presencia eterna. Traen consigo el ejemplo imperecedero de la entrega, del valor, de la fidelidad a los más nobles ideales del hombre».

En ese sentido, señaló que «cuando cruzaron mar y cielo para cumplir su misión, sabían que no regresar era una posibilidad; pero firmemente convencidos de que no traicionarían jamás a este pueblo; que siguiendo el ejemplo de sus héroes, aprendió a compartir su suerte con los demás».
El Ministro del Interior enfatizó que «recibimos a nuestros compañeros de lucha en la Patria que los vio nacer con el orgullo de saber que no claudicaron, no dudaron, pelearon hasta la última bala y ofrendaron sus valiosas vidas en cumplimiento de la misión encomendada».
En los minutos finales de sus vibrantes palabras, reafirmó que «si algo ha demostrado esta dolorosa página de la historia, es que el imperialismo podrá tener armas más sofisticadas, podrá disponer de inmensas riquezas materiales, podrá comprar la mente de los vacilantes, pero hay algo que jamás podrá comprar: la dignidad del cubano».
«Los pueblos no se hacen grandes por sus riquezas materiales, sino por su capacidad de mantener viva la memoria de sus héroes».

Nosotros jamás los olvidaremos. Los recordaremos siempre en cada esfuerzo, en cada desafío, en cada victoria. Su ejemplo iluminará el camino de los pueblos libres y justos del mundo», aseguró.
Y concluyó el Ministro del Interior: «Hermanos, hoy los recibimos convertidos en héroes; ustedes son un ejemplo de honor. Son una lección para los que vacilan, son una advertencia para los que amenazan».

En la ceremonia solemne, junto a Raúl y Díaz-Canel, estuvieron presentes el Comandante del Ejército Rebelde José Ramón Machado Ventura, y los miembros del Buró Político Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado; Manuel Marrero Cruz, primer ministro; Roberto Morales Ojeda, secretario de Organización del Comité Central; el general de Cuerpo de Ejército Álvaro López Miera, ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias; y el canciller Bruno Rodríguez Parrilla, dirigentes del Partido, el Estado, el Gobierno y las organizaciones políticas y de masas.
Seguidamente, comenzó el desplazamiento de los vehículos hacia el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Por las calles habaneras un mar de pueblo recibió a sus héroes, en representación de la Patria.
Escuche y descargue la propuesta radial.
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C'est pour contrer les fouteurs de merde tels que toi qui squattent la rubrique d'un site qui a p Lire la suite
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Une large fraction des partis politiques et des médias français sont mobilisés contre l'islam ( L Lire la suite